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lunes, 26 de febrero de 2018

Piojos entre cajas de traslado

El gorro, la posición del chupete, la manga larga en agosto: ¡Gijón!
El 1 de agosto de 2015 y de 36 semanas de embarazo, los Puccos (laBebé, elPapá y yo) nos mudamos de casa en Gijón. De un lado de la calle al otro.

Como somos de natural tranquilos, decidimos ir a una quedada grupal de la escuelina. Era en la piscina de un camping donde íbamos a pasar el día. Lo pasamos genial. Llegó agotada. Al día siguiente fuimos a la playa y la llevamos directa a casa de la abuela para poder deshacer cajas de mudanza.

martes, 25 de abril de 2017

Hijo3 sí es de Madrid

ElPapá tiene la teoría de que nadie es de Madrid porque la mayoría de sus amigos, residentes aquí, han nacido en otro lugar.

Para llevarle la contraria, yo tuve a Hijo3 en la capital, pero él entonces argumenta que, en realidad, lo que pasa es que los nacidos aquí tienen padres de otro sitio...

Y sí: Hijo3 es de Madrid. Adrià nació el 13 de diciembre a las 16:40 en el Hospital Gregorio Marañón y ahí va la historia:

"Yo llegué a Madrid de 35-36 semanas. 

Justo esos días yo debería haber ido a hacerme la prueba del estreptococo en Gijón, pero antes de mudarme llamé a la matrona de mi futuro centro de salud para preguntar cómo debía proceder. Ella me pidió que trajera un historial médico y que lo demás ya lo haría aquí. 

Así hice, al día siguiente de instalar mis cajas, fui a conocerla. No me entusiasmó, pero es una buena profesional. Simplemente, no me cayó bien. Además, me riñó por haber cogido poco peso; pero es que yo tenía exceso previo. No es que estuviera a dieta.

El embarazo siguió su curso y yo la vi en la semana 36 y en la 38. Entonces pregunté si no me iba a derivar a monitores; como no había hecho el seguimiento del embarazo en la capital, me dijo que no. Pero que hacia la semana 39, podía ir al hospital, decir que me encontraba mal y que me hicieran control en Urgencias.

Y así pasaron los días, Hijo3 no nacía. Pese a que yo temí que naciera una tarde en el lavabo del

jueves, 16 de marzo de 2017

Traslado a Madrid (2 de 2)

La última noche dormí sola en el piso. ElPapá ya estaba en Madrid y a los que quedaban en Gijón (Carmen y Núvol) los había llevado a casa de laAbuela.

Aquella tarde, habían venido amigos a.ayudarme a tirar y desmontar las últimas cosas: gracias. Fuisteis mis ángeles este tiempo.

Lloré de nervios, agobio y miedo. 35 semanas de embarazo en mi barriga y una nueva vida por afrontar.


Los de la mudanza se confundieron de casa y llegaron tarde, lo que retrasó nuestro inicio. Yo tenía un billete de tren para salir a las 6 de la tarde. Pasé muchos nervios hasta que me vi sentada y rodando.

Bajaron mi casa con una grúa (que no habiamos contratado y para la que no habían pedido permiso) por el balcón de la cocina. Lo primero que bajó fue la trona de Fajito que una amiga nos había prestado y, finalmente, nos regaló. Una alegoría en sí mismo.



Yo, sentada en el sofá, jugaba con el iPad mientras tres señores deshacían mi vida material.

lunes, 13 de marzo de 2017

Traslado a Madrid (1 de 2)

Irnos a Madrid se confirmó a mediados de julio de 2016. Poco a poco, lo fuimos explicando a la familia y amigos, según se encontraba la ocasión.

Yo decidí recopilar mi nostalgia en un hashtag #cosasqueecharédemenosdeGijón. En eso fui reuniendo: el atardecer desde la ventana de la cocina, pasear con Peggy por la playa de noche, el sonido de las gaviotas, el olor a mar... Con tanta discreción por mi parte (aún no era oficial), una amiga me preguntó que si nos íbamos y yo le expliqué. A los pocos días, en agosto, una excompañera de trabajo me escribe y me dice: "¿Te vas de Gijón?" Y yo alucino.

Había pasado esto:


Y yo no sé lo había contado a algunos amigos, NI A MI JEFE. Envié un WhatsApp (rauda y veloz),

jueves, 9 de marzo de 2017

Una tirita de los Minions

El otro día, en el parque en Madrid, laBebé (con sus cuatro añazos ya) se cayó y se hizo un rasguño en las manos y pidió una tirita. Y yo llevaba una en el bolsillo: una tirita de los Minions.

Intenté explicarle la historia a la mamáamiga que estaba a mi lado, pero no me conoce más que de recoger en el cole y compartir algún ratillo, así que lo cuento aquí:

"El 1 de septiembre, elPapá se fue a Madrid a trabajar y dejó en Gijón al resto de la pandilla, así que estuvimos sobreviviendo con la dignidad que dan: un bombo de más de 30 semanas, una niña y un bebé que conviven en un dúplex.
Todos los viernes recibíamos la visita de elPapá, pero esa semana llegó el jueves (20 de

viernes, 15 de mayo de 2015

15 de mayo - Si tomásemos un café, te diría...

 que he tenido un aborto espontáneo. (25 de septiembre de 2014).



Hoy era la FPP. Todo pasó en septiembre. Estoy embarazada de 23 semanas con fecha probable de parto el día que me hice el predictor de lo que cuento a continuación...


"El viernes volví a casa de trabajar. Me empecé a calentar la comida y fui al lavabo.
Sangre. Pánico.
Estoy embarazada de cinco o seis semanas.
Llamo a elPapá y a laAbuela para que recoja a laBebé. Me pongo una compresa. Cojo un taxi y me voy a Urgencias al hospital.
Triaje y espera. Me hacen eco. El embrión es muy pequeño. No ha desarrollado latido y no saben si está evolucionando.
Debo volver en una semana para repetir ecografia.
Salgo y ya está elPapá esperando. Le abrazo y lloro.
Él me calma y me invita a comer donde celebramos la preboda. Es un tipo práctico y comilón."
Este resumen lo empecé mientras esperaba a la segunda eco, el lunes. 

Después de sangrar todo el fin de semana y tener "dolores de aborto" el sábado por la mañana con la niña abrazada a mí... Menos dolor para el alma. 

viernes, 8 de noviembre de 2013

La cesta del hospital

Ahora que ya soy una experta con la cesta de la Escuela Infantil, he recordado la confección de la cesta del hospital para el parto.

¿Qué llevar? Era una de las cosas que me atormentaba durante el embarazo. Yo que soy nerviosa, obsesiva y exagerada, hago las maletas con exceso de equipaje y (al menos, mentalmente) con mucha antelación.

Diré que las tenía preparadas desde hacía un mes; y quince días antes del día, ya las había metido en el coche... Creo que todas (o casi) fueron útiles y, de algunas, hubo que ir a buscar más.


Ahí va mi lista de cosas:

  • Los papeles del médico. Yo llevaba una carpetilla (tamaño medio folio) con todo lo relacionado con mi tripón.
  • Cosas para la higiene. Yo compré un pack de "Dove" con champú, gel, crema, cepillo de dientes, etc. Resultó muy práctico. ¡También llevé la plancha del pelo! Fue la última vez que me lo pude arreglar en meses...
  • Ropa. Llevé un camisón nuevo que compré de rebajas en Women's Secret, un par de pijamas de pantalón y una bata comprada muy barata en Oysho con zapatillas a juego. (Yo no quería, pero luego

domingo, 27 de octubre de 2013

¡Un año!

Ni el blog, ni laBebé cumplen un año. Aún queda para eso...


Hoy hace un año que vivo en Gijón.

El 19 de octubre de 2012 la Ginecóloga me dijo que debía coger baja y descansar.

El 22 de octubre lo hablé en el colegio, fui al médico de cabecera y me la dio.

El 23 ya no debía trabajar, pero fui.

El 24, también.

El 25 fue el primer día que ya no trabajé. Aquel día cené con mis amigos en un Japonés del centro de Barcelona para despedirnos.

El 26 llegó elPapádelaBebé para recogernos (a Pucca, suBebé en mi interior y a mí).

El 27 por la mañana cogimos el Aygo para venir.

Comimos en un Mc Donald's en Santander.

Hacía mucho frío.

Antes de llegar a Llanes, lloré. Por lo que dejaba atrás, por lo que iba a echar de menos.

lunes, 16 de septiembre de 2013

La verdad de Núvol: la limpieza

El pasado 2 de julio empezó una serie de artículos que vienen a contradecir el estilo alegre-divertido que intenta tener este blog. El autor es Núvol y siempre están escritos desde el odio más sincero y honesto.


La limpieza

Lo que hay que aguantar. Mi comodidad se desmorona y yo no puedo más que quejarme de este desastre de mi alrededor. Los humanos que habitan MIcasa son un asco. No sé ni cómo lo aguanto.

Ya lo explicaron en su día para justificar la compra de un trasto, no son muy de limpiar, prefieren hacer otras cosas que higienizar la casa; por eso prefieren quitarse de algunos lujos antes que prescindir de la quelimpia.

Hemos tenido varias, parece que nunca duran, debe ser que huyen... Yo, que soy exigente en estas cosas, las observo y subrayo sus errores.

Empezamos:

  • MiEsclava y yo vivíamos en el Raval, teníamos una que venía cada quince días, llevaba pañuelo y hablaba poco (bien). Eso sí, yo no le debía gustar demasiado ya que un día me dejó encerrado en una habitación y olvidó abrir al irse. Mi Esclava lo notó y le pidió que no cerrrara ninguna puerta (por

martes, 27 de agosto de 2013

Lecturas de embarazo

¡Vaya! Un post cultural: estoy perdiendo la esencia del blog...

Me gusta mucho leer y cuando me quedé embarazada, quise leer mucho para aprender. Después, entré en razón y algo leí (pero no tanto):


Estuvo bien como iniciación, pero (como la mayoría de revistas) tienen mucha propaganda y publicidad. La leía en la playa e intentaba recordar conceptos y lenguaje técnico. 
Al final, tras leer muchas revistas semejantes (las regalan en promociones y en las clases de preparación al parto), sé que tratan SIEMPRE·DE LO MISMO: cólicos, dientes, caca, llanto, dormir y comida. 
Son una lectura ligera para las quince minutos antes de ir a dormir.




Me lo prestaron y me pareció divertidísimo. Trata el embarazo con humor y explica las cosas bastante bien.

lunes, 29 de julio de 2013

Yo era más efectiva que un anuncio de Durex

Yo he visto miedo en los ojos de los hombres.

Yo he sido el terror de la madrugada.

Yo me he convertido en una intocable y en la peor de las pesadillas.

Yo fui todo eso y mucho más cada vez que salí de noche estando embarazada.



Una es creía ser joven y decidió salir durante el embarazo. Ya conté que al poco de saber de mi embarazo, me embarqué en un avión hacia Munich para ir al Maidult de Regensburg. Pues esa no fue mi única incursión nocturna.

Un poco más avanzada organicé una despedida de solteros y fui a esa boda. Dos eventos divertidísimos en los que no pude beber, pero sí bailar aunque el cansancio y el sueño podían conmigo. Pero, bueno, eran acontecimientos controlados e íntimos en los que mi barriga aún se notaba poquito.

Poco a poco, los meses fueron pasando y llegó el mes de diciembre: etapa final de mi embarazo. Momento

viernes, 19 de julio de 2013

La Puccapedia: las siestas

La Puccapedia es una enciclopedia libre, perruna y elaborada por la Spaniel Bretón. Es administrada y escrita por Pucca y supervisada por Núvol. Sus artículos son explicaciones de conceptos imprescindibles en la vida de suBebé. Se inició el 30 de mayo de 2013 y pronto se hará imprescindible. Va a acabar siendo la mayor y más popular obra de Pucca por Internet. 


Las siestas

Una siesta es un período diurno en el que se duerme a pierna suelta y feliz.

En casa nos encanta dormir. Laamita y Núvol son unos profesionales, capaces de encadenar una siesta con otra. Yo he aprendido con el tiempo. Ya os contamos que me hice fan de las siestas durante el embarazo y aprendí que después de que laMamádemiBebé acabe de comer, yo me voy a mi cama y cojo una postura cómoda hasta el siguiente paseo.

La llegada de miBebé produjo algunos cambios y, al principio no dormía ni ella ni nosotros (bueno, Núvol sí). Ahora ya hace unos meses que ha adquirido por vía materna el superpoder de dormir y hace siestas de entre dos y tres horas por la mañana y por la tarde, acompañadas de minisiestas en los paseos.

Os dejo, ¡que me toca siesta!



En la imagen: Yo encima de laAmita que estaba embarazada de siete meses y medio, miBebé en el sofá y Núvol cuando era pequeño y dormía la siesta sobre humanos (ahora lo odia, como casi todo).

lunes, 15 de julio de 2013

La madre despreocupada que quise ser y no soy

Ya no recuerdo detalladamente cómo era la madre que pretendía ser, pero sé que no lo soy.

Como en casi todo, yo me hago una idea mental de lo que espero y, luego, hago lo que puedo.

La realidad suele atacar mis narices e ilusiones y con la maternidad no iba a ser menos.

Yo pensé que sería una madre despreocupada. Eso queríamos ser los dos elPapáylaMamádelaBebédePucca, hablábamos convencidos de que seríamos unos padres que llevan a su niña de cualquier manera y a todos sitios, que dormiría feliz y que le gustaría estar en brazos de cualquiera...

Pero del dicho al hecho hay un trecho y nosotros no lo hemos recorrido. En Gijón ha llovido bastante y elPapá ha trabajado bastante; así que hemos estado más en casa en vez de ir de sidrerías y laBebé no se ha acostumbrado a eso. Además es una dormilona, pero no le gusta dormir en el carro o en brazos, a ella le gusta la cuna, así que eso limita nuestros movimientos.

Respecto a lo de ir con cualquiera, no sabemos porqué, pero llora en brazos de la mayoría de personas y aunque somos bastante despegados, acabamos con la enana otra vez con nosotros. Esto parece que está mejorando con la edad. Ojalá...

Esto hay que mejorarlo y sólo llevamos cinco meses de retraso ante nuestras intenciones, tenemos el resto del tiempo para mejorarlo.

Nuestro último sábado sin Bebé


Lo que no creo que pueda mejorar ya, es lo mío... Me paso la noche tapándola y preocupada por si está incómoda; cuando vamos de paseo en carrito, le tapo el Sol para que no le moleste; y vivo obsesionada por si tiene hambre o no se ha acabado el biberón. En fin, ¡la maternidad! Te convierte en lo menos pensado...

En la imagen: comparativa de barrigas de elPapáylaMamádelaBebédePucca en nuestro último sábado sin ella.

viernes, 21 de junio de 2013

La Puccapedia: acidez en el embarazo

Puccapedia es una enciclopedia libre, perruna y elaborada por la Spaniel Bretón. Es administrada y escrita por Pucca y supervisada por Núvol. Sus artículos son explicaciones de conceptos imprescindibles en la vida de suBebé. Se inició el 30 de mayo de 2013 y pronto se hará imprescindible. Va a acabar siendo la mayor y más popular obra de Pucca por Internet. 


La acidez

La acidez es como un dolor de barriga en la boca del estómago que te da la sensación de tener muy mal sabor de boca. Es normal cuando comes demasiado y durante el embarazo porque es como si comieses todo el rato (las hay que sí lo hacen).

La amita (también conocida como laMamádemiBebé) tuvo algo de eso. El primer día tomó Almax, ¡puaj! Y después compró Rennie ¡requetepuaj! Porque se lo recomendaron las icompás de las clases de embarazada a las que iba; no sé más de esas clases porque no me llevaba, decía que no podía, pero tampoco lo preguntó.

Pero como somos chicas con recursos y ella fue de esas embarazadas que comía mogollón,

lunes, 17 de junio de 2013

La toxoplasmosis: ¿Núvol o el jamón?

Yo no he pasado la toxoplasmosis. Lo sé desde hace años porque llevaba un tiempo poniéndome mala con frecuencia y me miraron eso y la mononucleosis. Salió que la llamada "enfermedad del beso" la había pasado hace tiempo (y yo sin enterarme, con la de anécdotas que da...), pero que la toxoplasmosis, no.

Cuando me quedé embarazada, me preguntaron y dije que, en principio, no la había tenido. Los análisis lo confirmaron. Tengo gato, perra y, por aquel entonces, en el colegio en el que trabajaba, una coneja , pollos y gallinas.

Con este tema hay quien se preocupa mucho y todos tienen derecho, pero no hay de qué preocuparse si tienes cuidado.

Me abstuve de comer embutido en la medida de lo posible, aunque hay estudios que dicen que se puede comer jamón si es bueno y no le hice ascos. También congelaba, de vez en cuando y durante cuarenta y ocho horas, algo de fuet o chorizo si me apetecía mucho.

Si me ponía a hacer caso a lo que no podía comer: queso fresco, lechuga o verdura cruda, sushi... Iba a pasarlo fatal. ¡Me daba hambre de pensarlo!

Continué haciendo vida normal con los animales: recogí las cacas de Núvol (me lavaba las manos inmediatamente como hago siempre), paseé a Pucca y fui feliz con los animalitos de mi alrededor.

No hubo atisbo de contagio en ningún momento. De hecho, el veterinario me dijo que era muy difícil poder coger la enfermedad de animales de casa y bien desparasitados; eso sí, me recomendó que les pusiera la pipeta y les diera la pastilla todos los meses, especialmente en verano.

Recuerdo la inmensa alegría que sentí al darme cuenta de que ya podía comer embutido o carne cruda después de haber dado al luz... No me di ningún atracón, pero creo que todavía estoy a tiempo.


En la imagen: un pollo del colegio, el arenero de Núvol en casa, Cookie (nuestra coneja de clase) y laBebédePucca que es un mamífero muy peligroso...

miércoles, 5 de junio de 2013

Dos traslados y un destino

Este sábado 8 de junio nos vamos a Barcelona durante tres semanas, este hecho y el post de la MadreGremlin me ha hecho recordar MI MUDANZA.


Yo vivía en Barcelona y elPapádelaBebédePucca, en Oviedo. Así estuvimos siete años de novios y el primero de casados. Como todo lo absurdo llega a su fin, decidí liarme la manta a la cabeza y emigrar hacia tierras asturianas con perra, gato y embarazada.

El piso de Oviedo era muy pequeño (un apartamento de un solo dormitorio) y ya éramos cuatro en la familia -contando mascotas- y esperábamos el quinto miembro, así que había que buscar un nuevo hogar.

Voy a subdividir la historia en las dos mudanzas: la de elPapádelaBebédePucca y la mía.


Mudanza de Barcelona a Gijón

  • Fecha: mes de julio de 2012.
  • Tipo de transacción: piso de alquiler (sin muebles) que se abandona y se llega a nuevo piso de alquiler semiamueblado.
  • Personajes: laMamádelaBebédePucca, Núvol, Pucca, el casero, el Administrador, amigos enrollados que ayudan a hacer cajas, amigos enrolladísimos que montan fiestas en la terraza comunitaria de tu edificio, laÀviadelaBebédePucca, elAbuelodelaBebédePucca, el Conseguidor, los chavales de la mudanza (Tom y Zeus), elPapádelaBebédePucca, el Aygo y los antiguos inquilinos de mi nuevo piso.
  • Tiempo: bochormo
Yo llamé a mi casero para decirle que dejaba mi piso del Raval el 31 de julio y, durante todo ese mes, estuve preparando la gran tarea: la mudanza. Como no era la primera vez que me trasladaba y tenía que mover todos los muebles y electrodomésticos, pensé en contratar una empresa de mudanzas para que lo hiciera. Me dieron presupuestos alrededor de los 2000 euros: casi me da un pasmo. Dejé de pensar en contratar y decidí buscarme la vida.

Así que hablé con el conseguidor (amigo que siempre logra las cosas más baratas) y me encontró unos chavales que me harían la mudanza en una furgoneta prestada y durante un fin de semana: tenían otro trabajo las pobres criaturas.

Soy desordenada, poco organizada y vaga: tenía una mudanza y un embarazo en su primer trimestre a punto

domingo, 2 de junio de 2013

Tres ginecólogas, dos ciudades y una embarazada

Como vivimos a caballo entre Barcelona y Gijón, en el embarazo y, por si acaso, tuve una ginecóloga en cada lugar. También debíamos escoger dónde iba a nacer nuestra criaturita.

Explicación: yo soy funcionaria y cotizo por MUFACE por lo que no voy al Centro de Salud normal y me encanta el turismo sanitario. Ahora lo practico con laBebédePucca.

1. La ginecóloga de Barcelona es la que yo había tenido el último año. La tranquila, la apodó mi madre. Todo le parecía bien. Ejemplo:
"La misma semana que supe que estaba embarazada, tenía billetes para ir al Maidult de Regensburg (la feria de la cerveza primaveral) con los amigos. LaàviadelaBebédePucca encontró una barbaridad que fuera, pero yo no me amilané y le pregunté a La tranquila, me dijo que no había problema, que podía ir e incluso tomar un vaso de cerveza si me apetecía. Sí fui, pero al ser los "vasos de cerveza" de un litro, lo descarté."

El ambiente del Maindult a las 8 de la tarde


2. La joven fue rápidamente descartada. Era joven y agradable. Fuimos a verla a un hospital privado de Gijón. Hasta ahí, todo bien. 
"¿Qué pasó? Yo estaba de 15-16 semanas, traía todos mis controles hechos de Barcelona y se

martes, 28 de mayo de 2013

Pucca y mi/su (nuestro) embarazo

He decidido publicar este post el 28 de mayo: Día del perro sin raza. Porque aunque Pucca es un Spaniel Bretón, está mezclada y, por no tener, no tenía ni dueños...



Como quedarme embarazada y tener a Pucca vino tan seguido, mucha gente me preguntaba si no lo veía peligroso o incómodo. Si no me iba a dar pereza tener que sacarla, que quizá tendría que descansar, etc. Yo les explicaba que hay un estudio que afirma que las mujeres embarazadas con perro, engordan menos. Éste es el enlace: http://www.elmundo.es/elmundosalud/2012/02/15/mujer/1329336512.html

Y así fue, yo me mantuve bastante bien hasta los ocho meses que fue cuando dejé de tener a Pucca. Entonces, engordé, me deprimí más y tuve más nervios y ansiedad.

También hubo momentos duros, no lo voy a negar. Desglosaré por trimestres (del embarazo).


Primer trimestre:

Yo aún no sabía que estaba embarazada y tocó esterilizar a Pucca (paradójico). La llevé a la clínica pactada por la Protectora en la que la adopté y, al recogerña, la perra aún estaba anestesiada, así que la cargué en brazos hasta el coche y después hasta casa. Llevar un peso muerto de quince quilos es cansado.
El día que me hice el test (a las seis de la mañana en Barcelona), allí estaba ella conmigo en el baño. ¡Positivo! Al sacarla a pasear, llamé por teléfono a elPapádelaBebédePucca (que estaba en Gijón) para contárselo.
Yo tuve muchas náuseas y no fue fácil salir por el pestilente y caluroso Raval, pero es lo que había... 
Cuando yo dormía la siesta en el sofá, ella se estiraba junto a mi barriga, como si quisiera incubar un huevo.

Vaya siestacas nos pegábamos todos


Segundo trimestre:

Fue el momento del traslado. Dejábamos el piso del Raval para irnos a vivir a Gijón. Hice la mudanza embarazada, muerta de ascos, y a tope de calor.

viernes, 24 de mayo de 2013

Y cuando yo parí, volvió Pucca

¡Estamos en la Semana Mundial del Parto Respetado!



Una excusa, como cualquier otra, para explicar mi parto y reflexionar sobre si me respetaron (creo que ni mucho, ni poco).


La última parte de mi embarazo, Pucca estuvo en Barcelona. Pensamos que así sería más fácil, yo estaría menos cansada y no tendríamos que preocuparnos por ella cuando yo estuviese de parto. Fue un error: yo me aburrí un montón el mes que estuve sin ella, engordé mucho, pero es verdad que fui a parir sin preocupaciones...

Como estaba previsto, cuando la criatura nació, ElabueloylaàviadelaBebédePucca viajaron hacia aquí con Pucca para que ella también participara de todas las novedades.

Mis 40 semanas cumplían el sábado 26 de enero, yo soy un poco ansiosa y desde principios de año decidí que aquello podía empezar en cualquier momento, metí la maleta en el coche y me dispuse a esperar...

Hacia mediados de mes ya estaba histérica de los nervios y le insinué a mi ginecóloga que me provocara el parto... Como es una profesional responsable, me dijo que mejor no, que yo estaba muy verde y seguro tendría que acabar en cesárea; que una vez salida de cuentas, si yo quería, lo volvíamos a hablar. Me conformé y me relajé...

La madrugada del 23 al 24 empezaron las contracciones (tras haber merendado chocolate caliente con las amigas), eran flojas y ya había tenido antes. ElpapádelaBebédePucca llegó de trabajar y nos fuimos a dormir.

Las molestias fueron a más y yo busqué en Google "contracciones de parto" (soy así), parecía que sí. Hacia las tres de la mañana me metí en la bañera para relajar el dolor y funcionó, me volví a meter en la cama y las contracciones fueron remitiendo. Mi señor marido se giró y me dijo: "¿Preparada para el rock and roll?" No era una metáfora, hablaba en sueños, siguió roncando.

Me permito hacer una pequeña cronología de ese día:

  • 9:30 Me levanto y vuelven a empezar las contracciones.
  • 10:00 ElPapádelaBebédePucca se va a trabajar (yo se lo pido).
  • 10:45 Llama mi hermana y se lo explico.
  • 11:00 Llamo a mi madre para decírselo.
  • 11:30 Recojo la casa. Si es de verdad, vendrán mis padres a casa y quiero que la casa esté decente.
  • 12:00 Intento cronometrar las contracciones, soy un desastre.
  • 12:30 Hablo con un amigo, se lo explico.
  • 13:00 Calculo que tengo seis contracciones en media hora: una cada cinco minutos.
  • 13:05 Pasa a verme mi suegra, disimulo por no ponerla nerviosa.
  • 13:10 Llamo a la consulta, dicen que vaya.
  • 13:15 Llamo a mi marido para que me venga a buscar.
  • 13:30 Me ducho.
  • 13:35 Cuando estoy acabando de arreglarme, tengo una contracción, cierro los ojos, cuando los abro, Núvol tiene esta cara:
La cara de Núvol era, más o menos, así

  • 14:15 Me recoge para ir al hospital. Le bajo jamón para comer.
  • 15:00 Entramos en Urgencias.
A partir de ahora, son las horas en las que envié (en tiempo real) whatsapps a mis hermanas:


  • 15:19 Ingresada.
  • 15:23 Vais a ser tías otra vez.
Cuando elPadredelaBebédePucca llegó de hacer los papeles del ingreso, yo ya llevaba la bata de hospital y mi barriga estaba conectada a un monitor. Estaba de pie y oscilaba para pasar el dolor. Sus palabras cariñosas al verme, fueron: "Pareces Homer Simpson en el capítulo que engorda".


Hommer gordo o laMamádelaBebédePucca de parto

Sigamos con la cronología:

  • 16:16 Epidural puesta. (Me dijeron que ya había sufrido suficiente).
  • 16:16 Bolsa rota. (La rompieron ellas).
  • 16:16 A dilatar. (Me pusieron oxitocina).
  • 16:25 Dicen que me relaje y duerma. (Hubo que ponerme más anestesia porque seguía sintiendo dolor).
  • 17:14 Papá y mamá, ¿cuándo salen? (Llegaron al día siguiente con Pucca. Me escapé del hospital para ir a verla, saludarla y pasearla un momento por los alrededores; sí, en pijama).
  • 18:16 Intentaba dormir, pero nada. (De hecho, les comenté que deberían poner una tele en esas salas para ayudar a pasar las horas...)
  • 18:16 Ya llevo cinco centímetros. (Dijeron que lo más largo ya había pasado).
  • 18:30 Dilatación completa. (Eso fue a partir de un comentario mío de "Noto un dolorcillo aquí").
  • 18:31 Soy una máquina.
  • 18:33 También me lo esperaba peor. (A la pregunta de si me duele).
  • 18:43 Mañana o dentro de un rato hablamos.
  • 19:05 Ya voy al paritorio. (Podría haber ido antes, pero decidieron dejarme madurar unos minutos más).
  • 19:05 ElPapádelaBebédePucca me hace reír y me desconcentra.
  • 19:06 ¿Alguien avisa a mamá?
(Al entrar a parir, me encontré mal, me dieron náuseas y vomité un poco. Dicen que es normal. El resto fue normal, fácil y bastante rápido).
  • 19:46 Ya está. (Nació a las 19:15, me la dejaron encima media hora y se la llevaron para los controles).
  • 19:46 Morena y peluda.
  • 19:46 Ahora la pesan y nos la devuelven.
  • 19:47 (Primera foto).
  • 19:52 3,100 kg..
  • 21:13 47 cms.
Algunas de las primeras fotos de laBebédePucca

Y éste es el relato del nacimiento de nuestra niña, laBebédePucca, que hoy cumple cuatro meses, aunque parece que fuera ayer y, al mismo tiempo, que hayan pasado mil años.






jueves, 23 de mayo de 2013

Volando voy, volando vengo... Por el camino, un gato tengo.

Sé de pocas cosas, pero sí sé de volar con complementos "extra": gato, embarazo y bebé. (Nunca con todo a la vez, no soy una suicida).

Viajar con gato:

Sólo he realizado trayectos Barcelona-Asturias, pero he hecho muchos (más de diez). La primera vez que viajé con Núvol hacía seis días que lo tenía y era un cachorro pequeño y adorable.

1. Para viajar con el gato hay que llevar un transportín. Yo compré uno blandito y barato. Duró varios años, tras mucho lavarlo, hubo que renovarlo. (Nota: el veterinario me dijo que hay que lavar el transportín tras su uso porque ellos asocian su olor con el miedo o algo así, también es que soy muy fan de lavarlo todo).


2. Hay que llevar sus "papeles": cartilla de vacunas, numeración de chip (¿sabéis que los números de chip son exclusivos de cada Comunidad Autónoma, un día escribiré sobre ello...) etc. Yo siempre lo llevé todo, pero nunca me pidieron que lo enseñara. Spanair (cuando existía) te hacía firmar un documento conforme eras el responsable del animal y eso.

3. Yo a Núvol lo "sedaba", le daba media pastilla "Calmivet" (con conocimiento y consentimiento del veterinario), no lo dormía pero sí lo relajaba y podíamos estar más tranquilos.

4. Llegar al aeropuerto con antelación porque no puedes hacer check-in on-line.

5. El animal sí paga: 25 euros por trayecto... A veces costó más caro su billete que el mío.



Viajar embarazada:

Viajé embarazada todos los meses. Cuando "no se nota", todo está bien. Para más adelante...

1. Hay que llevar un certificado médico que acredite que tu médico te autoriza a viajar. Esto es IMPRESCINDIBLE. Hay que llevarlo a partir de la semana 28, pero yo lo llevé desde antes para que ninguna azafata me tocara las narices. Ryanair ofrece un modelo de formulario (http://www.ryanair.com/doc/conditions/Expectant_Mother_Spanish.pdf) porque si se deja a opinión del ginecólogo, puede haber problemas.

2. No se puede viajar a partir de la semana 35.

3. No hay que preocuparse: hay pocos partos en los aviones. El último de Iberia fue en 2011 (http://actualidad.rt.com/actualidad/view/28063-Quinto-parto-exitoso-a-bordo-de-un-avi%C3%B3n-de-Iberia).

Ahora va el momento "confesiones": 
"Mi fecha "probable de parto" era el 26 de enero, por lo que yo rondaba la semana 35  hacia principios de año. Así que tenía poco margen para volar. 
Como mi familia vive en Barcelona y yo ya no, compré los billetes de avión para pasar las fiestas con ellos apurando al máximo. Volaba con Vueling.
Cuando salí de Asturias, llevaba mi certificado y no me lo pidieron (no me lo habían pedido jamás); al volver, era 3 de enero, a las 9 de la noche, fuimos a recoger la tarjeta de embarque porque no funcionaba bien por Internet y la azafata de tierra que me atendió, me pidió el certificado médico y yo se lo di. Lo leyó y me dijo que era un poco "inespecífico" y que no lo podía aceptar; llamó a una responsable y, como era su hora de acabar, cogió su bolso y se fue.  
Me denegaron el embarque. Por eso digo lo de cuidar cómo es el certificado médico. Así que yo me tuve que quedar en Barcelona mientras elPapádelBebédePucca se iba a casa porque tenía que trabajar al día siguiente y no era cuestión de buscar transporte para otro más.
Mis padres me vinieron a buscar al aeropuerto (nos acababan de dejar allí) y yo me cogí un berrinche... Las hormonas del embarazo... Al día siguiente volé con Ryanair con dos certificados médicos nuevos de dos médicos distintos: no me los pidieron. 
Barajé la opción tren, pero son 14 horas y me daba miedo ponerme de parto en algún lugar de España por el traqueteo. Un avión es sólo una hora, no daría tiempo a parir.
Sí, llegué con bebé dentro y no nació hasta el 24 de enero...
Desde aquí quiero darle las gracias (sí ironía) a la amable señora que me denegó el embarque y se fue a su casa a cenar tan contenta."
Info Vueling: http://www.vueling.com/es/servicios-vueling/prepara-tu-viaje/pasajeros-con-necesidades-especiales/

Info Ryanair: http://www.ryanair.com/es/terminos-y-condiciones#regulations-pregnancy

Formulario Ryanair: http://www.ryanair.com/doc/conditions/Expectant_Mother_Spanish.pdf


Viajar con bebé:

Como sigo siendo aficionada a coger aviones en situaciones extremas, desde que laBebédePucca nació, he cogido aviones (salvo el primero, todos sola) todos los meses.



1. Los bebés no pueden volar hasta los 8 o 15 días (según la compañía aérea). En nuestro caso, ella viajó por primera vez con diecisiete días.

2. Se puede volar con el libro de familia, pero nosotros le hicimos el DNI porque nos dio miedo encontrar alguna azafata quisquillosa. Para hacer el primer carnet de identidad se necesita: que vaya el bebé (es imprescindible), el DNI del padre o de la madre, la "Certificación literal de nacimiento expedida por el Registro Civil, una foto del susodicho con los OJOS ABIERTOS, certificado de empadronamiento y el dinero de las tasas (10,40 €).

3. Facturar el equipaje. No es obligatorio, pero lo recomiendo; ya hay suficiente estrés y manos ocupadas como para llevar una maleta como equipaje de mano.

4. Llevar cosas imprescindibles. Esto es lo que yo cojo para un vuelo de una hora (soy muy un poco exagerada): 6 pañales, paquete toallitas, tres cambiadores desechables, muda entera de recambio y otro body más, una manta (por si hace frío o se duerme), tres biberones con sus polvos, un termo vacío (el agua la compro en el aeropuerto, pido que me la calienten y la guardo dentro), tres chupetes, dos baberos, el Colikind, algún juguete, su cartilla médica y su DNI. No llevo maleta, pero mi equipaje de mano es bastante abultado.

5. Dicen que es bueno succionar durante el despegue y el aterrizaje para que no se tapen los oídos. Puedes usar el pecho o un biberón; yo ahora utilizo chupete y Colikind (ya hablaré de él).

6. El bebé va en el regazo de su acompañante con un cinturón de seguridad atado al del adulto. 

7. En la fila que os coloquen, debe haber una mascarilla de más por si son necesarias (las azafatas saben dónde).

8. El bebé no tiene derecho a equipaje facturado o de mano.

9. Sí paga. Con Vueling son 30 euros.

10. Puedes llevar el cochecito hasta la puerta del avión o facturarlo. Es imprescindible que pases por facturación porque tienen que etiquetar el carro. En la puerta del avión hay que desmontarlo y plegarlo (deben poner etiqueta en cada parte del carro).

11. En el último vuelo, me llevé la mochila portabebés con el equipaje de mano. Así, al bajar del avión, pude tener las manos libres.

12. Si viajas sola, es imposible difícil recoger el equipaje facturado. Yo pido a quien me recoge que esté preparado, pido permiso al guardia civil de la puerta, salgo a entregar a la criatura y vuelvo a entrar a buscar la maleta y el carro que sale por la cinta de equipajes (en el caso de la T1 de Barcelona, por una cinta especial que está en una punta de la terminal).

13. Yo he optado por no subir nada al portaequipajes de arriba. Es complicado coger algo de allí con un bebé en brazos. Suelen asignarte un asiento con el de al lado libre, allí lo suelto todo.

14. En caso de necesitarlo, pide ayuda o acepta la que alguien te ofrecerá. Yo he pedido que sujeten un momento al bebé o mi pasajero-vecino ha preparado el biberón.

15. Sí, en los aviones hay cambiadores. A veces, no en todos los lavabos.

16. Sonríe y respira. Intenta que no llore, pero es normal que lo haga. El resto del pasaje suele ser amable; si alguien no lo es, ignórale.








6. 4. y 17. Sé amable. Eres una viajera excepcional. Te van a mirar, sonríe y sé amable. Si alguien te pregunta, responde; es posible que necesites su ayuda.




NOTA ACLARATORIA: me refiero a las compañías aéreas que cojo, las otras las desconozco.

NOTA ACLARATORIA 2: ¿¿¿Por qué no hablo de viajar con Pucca??? Pues porque estas compañías no aceptan animales tan grandes (15 kg) y nunca he podido llevarla en avión.
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