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viernes, 29 de agosto de 2014

Día de playa en Asturias: Gulpiyuri y Cueva del Agua

El domingo hizo Sol y, aprovechando que teníamos visita, nos fuímos a pasar el día fuera.

Primero estuvimos en Gulpiyuri, es una playa cercana a Llanes. Una de las preferidas de elPapá por su singularidad. Si no la conocéis, vale muchísimo la pena. A él le encanta entrar por la cueva que lleva el agua desde el mar y salir a mar abierto. Yo, por ahora, me abstengo de aventuras.
Gulpiyuri el domingo pasado

lunes, 24 de febrero de 2014

Un baño de asturianeidad

Este viernes cené con amigas. Lo pasamos estupendamente. Charlamos sobre todo. Y una de ellas habló del vídeo del niño noruego que pasa frío. Comentamos, por encima, que a la gente le cuesta reaccionar y blablabla.

El sábado por la mañana fui a comprar cachopos con Peggy y laBebé. Hay una carnicería a veinte minutos a pie que los hace muy ricos y al señor elPapádelaBebé le gustan mucho. De ida, la marea estaba alta y no podíamos bajar a la playa.

A la vuelta, vi que había bajado el mar a la altura de la escalera 7 y aproveché la rampa para llegar a la arena con laBebé dormida y que Peggy pudiese correr un rato. Le encanta. Iba yo pensando en lo curioso que me resultaba siempre la marea a mí que soy mediterránea y estaba muy orgullosa de haberla empezado a conocer y controlar.

En la playa hay rampa para acceder en la escalera 2, 7 y 8. Al llegar a la escalera 3 (la más cercana a nuestra casa), evalué la situación:

  1. Podía subir por la 3. Escalones como hasta un segundo piso. Lo hacemos algunas veces, pero ahora (además) está rota por el temporal y tiene algún peldaño más complicado.
  2. Seguir hasta la 2 y subir por la rampla tan ricamente. Había unos diez metros hasta la línea de mar.
Opté por la 2. ERROR. Empecé a empujar el carro y a media distancia (deben ser 100 metros en total) vi que venía una ola un poco más larga. Si me pasa sola (con Peggy) doy un saltito y me refugio en una roca hasta que pasa. Esta vez era una opción inviable.

Asumí mojarme los pies. Eso pasó enseguida, pero venía una serie. Así que debía buscar salida para que la niña no lo notase. Peggy se refugió inteligentemente sobre una piedra cerca nuestro. Yo empecé a tirar de la silla en dirección contraria a la escalera 2 porque arrastra mejor y porque al pie de la rampla hay una pequeña hondonada y se suele hacer un poco de barullo acuático.

Era la 1 del mediodía y el Muro estaba a tope de gente. Mucha de ella nos miraba. NADIE bajó a ayudarnos. Quedaron observando cómo una mamá tiraba de un carro de bebé (con la sospecha de que hubiese uno en su interior) hasta salir de las olas.

No fue para nada grave. Me mojé hasta la rodilla y la niña y la silla quedaron secas. La levanté cuando fue necesario. Al llegar a la zona seca (escalera 3), bajaba un señor de unos 60 años en chándal (gracias) que venía a echarme una mano. Acarretó bebé y carro conmigo hasta arriba. También llegaba un chico de unos 30 años con su perro que no hizo ningún ademán de ayudar, pese a haberme visto. Ya en el Muro, se acercaron dos señoras de 70 a preguntar cómo estaba. Nada más. Nadie más. Nos debieron ver más de veinte personas. Miré hacia arriba y las vi.

Me descalcé y me fui para casa. Con la niña, Peggy y el cachopo, sanos y salvos. Allí lloré, de vergüenza, disgusto y frustración. La sensación me duró un rato.

Eso me hizo acordarme del vídeo, que yo no había visto. De cómo podemos no ayudar a alguien que parece necesitarlo. Sea grave o no. Está claro que mi situación no mostró peligro en ningún momento, pero sí incomodidad y apuro. La semana anterior, en un tren, una mujer se puso a llorar. Hubo silencio, nadie dijo nada. Sólo la pasajera de su lado intentó calmarla. En cambio, elPapá sí ayuda, le he visto hacerlo. Correr tras un carterista en el centro o ayudar a sacar a un chico que se había desmayado en el cine. Eso le dije entre lágrimas. Ojalá hubiese más gente como él.

Pues he hecho algo. Intento no mirar hacia otro lado. Acabo de hacerme socia de ACNUR. La aportación es pequeña, pero siempre es menos que nada. Llevaba meses pensando en ello. Ya lo soy de Intermón y Médicos sin Fronteras; también colaboro con el Teaming con dos Protectoras de Animales (las que me han proporcionado mis ángeles perrunos). Una más.



En la primera imagen, un posible disfraz para laBebé ahora que llega el Antroxu. En la segunda, seres mirones que no intervienen (aunque estos sí se ptrotegen entre ellos). Ahora va la importante:



Por cierto, sé que si laÀviadelaBebé lee este post me llamará para reñirme por insensata y haber arriesgado a la niña. Cuñao, no se lo digas a tu madre que las broncas de la suegra, las llevo peor. ;-)


domingo, 27 de octubre de 2013

¡Un año!

Ni el blog, ni laBebé cumplen un año. Aún queda para eso...


Hoy hace un año que vivo en Gijón.

El 19 de octubre de 2012 la Ginecóloga me dijo que debía coger baja y descansar.

El 22 de octubre lo hablé en el colegio, fui al médico de cabecera y me la dio.

El 23 ya no debía trabajar, pero fui.

El 24, también.

El 25 fue el primer día que ya no trabajé. Aquel día cené con mis amigos en un Japonés del centro de Barcelona para despedirnos.

El 26 llegó elPapádelaBebé para recogernos (a Pucca, suBebé en mi interior y a mí).

El 27 por la mañana cogimos el Aygo para venir.

Comimos en un Mc Donald's en Santander.

Hacía mucho frío.

Antes de llegar a Llanes, lloré. Por lo que dejaba atrás, por lo que iba a echar de menos.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Porteando yo

Desde que estaba embarazada supe que yo quería portear. Me gustaba la idea y me parecía práctico para pasear a Pucca por la playa con suBebé.

Antes de que naciera, estuve mirando en tiendas y pensaba en el Babybjorn, pero me parecían caras porque no sabía si las usaría mucho y recordaba (mi sobrino mayor tuvo una) que eran un poco complicadas de poner.

Finalmente me decidí por una que gustó: la Walaboo. Me pareció que no era cara para ir probando y que era muy fácil de colocar. También pensé que sería práctica para dar el pecho que no di...
Lo usamos el primer mes. Era mágico, se dormía enseguida. La colocabas dentro en posición cuna, ella se hacía un ovillo y ya está. Nos lo poníamos tanto elPapá como yo. Pero hubo un día que nos agobiamos.
Yo leí (no recuerdo dónde) que había que tener cuidado con que la barbilla no fuera en contacto con el cuerpo porque había riesgo de asfixia y lo dejamos de usar.
Hasta hace poco, lo he vuelto a usar en posición sentado para ratos cortos y le gustaba, pero al ser de tela rígida, me daba la sensación que iba un poco demasiado apretujada y le quedaba su propia ropa marcada en la piel.
Dentro de poco, probaré la opción cadera a ver qué tal.

En la primera imagen, a los ocho sías de dar a luz, en posición cuna; en la segunda, a los cinco meses, sentada.


Tras la primera crisis de porteo (por miedo a la asfixia). Estuve investigando y me decanté por la Marsupi Plus Breeze que pedí a unos amigos y me la regalaron encantados.

viernes, 30 de agosto de 2013

Incomprensión

El pasado viernes 2 de agosto hacia las 8 y media de la tarde, un coche atropelló a mi perra Pucca en el tramo de carretera de "Unquera - Llanes" a la altura de Buelna.
Volvíamos de estar en la playa de el Cobijeru y ella iba suelta ya que íbamos lejos de la carretera; se despistó un momento, se debió acercar y ya está. No oímos frenazo, ni ladrido, ni nada. La buscamos unos pocos minutos por dentro del pueblo hasta verla tendida y muerta en medio de la calzada.
Nadie paró, no supimos más. La recogimos, la envolvimos en toallas y la llevamos hasta Gijón para que el veterinario se quedara con el cuerpo.

Sé que la mayor parte de la responsabilidad es nuestra por haber llevado al animal sin correa. Pero tras este doloroso y tristísimo incidente, hay cosas que yo no comprendo:

  • ¿Cómo atropellaron a mi perra? Está claro que lo hicieron, pero en un tramo "urbano", despejado y señalizado a 40 km/h da bastante tiempo a reaccionar. Era el viernes anterior a "Piragüas", había mucho tráfico y supongo que tendrían prisa.
  • ¿Por qué no pararon? La vieron seguro, porque aún era de día y no era lluvioso. La golpearon y ella murió desnucada. Llevaba collar (con su nombre y mi teléfono bordados), quizá pensaron que era un perro abandonado, pero no lo era.
  • ¿Cómo puede haber gente que sigue abandonando animales en cunetas? Me entristece saber de animales que (todavía) se dejan allí hasta que tienen la suerte de que les recoja una Protectora. Pucca llegó de esta forma a nuestras vidas.
  • ¿Por qué sigue estando así ese tramo? Una vía con tantísimo uso no puede continuar de esta manera. Las obras de la A-8 se eternizan y una "carretera secundaria" se convierte en vía preferente. Fue un animal, pero podría ser una persona; yo no comprendo cómo sigue esta situación.
Hay cosas sobre las que reflexionar: sobre personas que van a más velocidad de la permitida y que matan un ser vivo y no se paran ni un instante a ver qué ha pasado; sobre personas que abandonan animales y los dejan a sus suerte junto a carreteras; sobre retrasos eternos de obras imprescindibles para nuestras infraestructuras.
A ver si con el inicio del nuevo curso, algunas cosas se van solucionando.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Yo me casé en Zanzíbar, ¿y tú?

ElPapádelaBebé y yo fuimos de viaje de novios a África. Hicimos un safari por Kenia y Tanzania. Estuvimos 18 días en total.

África es maravillosa, mágica, preciosa. Los paisajes, los animalitos. Los amaneceres, los atardeceres. Los animales, la vegetación. La sensación de vivir algo único e irrepetible...

Y los compañeros de viaje: los mejores. Hicimos el viaje en grupo en un camión de mala muerte llamado "Carmen", con una guía que no lo era y con una modalidad confort (y un precio correspondiente).



Pero yo hoy quiero recordar uno de los mejores recuerdos del viaje: el 14 de agosto.

Esa noche, nuestros compañeros de aventuras, desventuras, polvo, cheddar y horas de viaje, nos organizaron una boda en la playa por sorpresa.


Todos iban arreglados y ataviados para la ocasión. 


Tuvimos acompañantes con arco incluido:




Un altar con todo lo necesario:




 Incluso cura:




 Anillos y momento alianza:




Foto con los invitados:


Después cenamos pizza: que fue un lujo asiático tras nuestro sufrimiento por la sabana... Pero lo mejor (a parte del jamón que tardó dieciséis días en llegar) fue la compañía.


¡¡¡Muchas gracias!!!

viernes, 5 de julio de 2013

La Puccapedia: la playa

La Puccapedia es una enciclopedia libre, perruna y elaborada por la Spaniel Bretón. Es administrada y escrita por Pucca y supervisada por Núvol. Sus artículos son explicaciones de conceptos imprescindibles en la vida de suBebé. Se inició el 30 de mayo de 2013 y pronto se hará imprescindible. Va a acabar siendo la mayor y más popular obra de Pucca por Internet. 


La playa

La playa es un lugar medianamente llano junto al mar; puede ser de arena o piedras. Se caracteriza por estar muy lleno en verano y bastante vacío en invierno.

En este primer viernes de julio, debe haber ganas de playa entre los humanos... Yo lo entiendo ya que soy muy fan de la playa: voy todos los días en la temporada no-veraniega.

En Gijón los perretesfelices podemos ir a la playa mientras no sea "temporada de baños", o lo que es lo mismo: bajamos desde el 1 de octubre hasta el 30 de abril. Allí puedo correr, ladrar, perseguir gaviotas, jugar con otros perros, bañarme... Es estupendo. 
LaAmita me lleva todos los días y tengo amiguitos y enemiguetes. Los amiguitos son otros perretesfelices y sus dueños; y los enemigos son unos señores miedicas que corren por allí y a los que yo ladraba hasta que un día insultaron a laEmbarazadaMamádemiBebé y yo ladré mucho más y acabó siendo un poco lío (después de eso, cuando nos los cruzábamos, yo me quedaba junto a ella hasta que se alejaban).
Tres imágenes mías en la playa de Gijón
Ella suele bajar con botas de agua para esquivar con gracia los charcos y no mojarse si llueve o sube la marea. El carrito de miBebé es un todoterreno que se desliza bastante bien por la arena (luego la lleva hacia casa enganchada en sus ruedas); sino la bajan en la mochila portabebés y tan felices todos en la playita.
Como vivimos muy cerca, vamos todos los días y, ahora que no puedo, ir, me acerco al Muro y olisqueo esperando el día en el que me puedan volver a desatar en lo alto de la escalera 2 y yo pueda volver a bajar con la cola dando vueltas como un helicóptero y sin saber hacia qué lado empezar a correr. Eso sí, es pisar la arena y tener unas ganas terribles de hacer caca, no me contengo.
Notas útiles: sólo se puede pasear conmigo de la escalera 2 a la 8 (zona donde más sube la marea). 

En Altafulla, me llevan laÀviayelAbuelodemiBebé. Es más pequeña y no hay tantos perritos, pero después me suben a una zona de rocas donde hay gatetes a los que perseguir.

En Barcelona sólo fui una vez porque me aburrí y acabé intentando cruzar la Ronda Litoral, a miAmita, no le hizo gracia...

También me llevaron una vez a Llanes y yo corría feliz por los alrededores hasta que encontré una deposición humana en la que rebozarme, ¡supermolón! Aquel 1 de abril, me bañé junto a miAmita en el frío mar para poder volver a meterme en el coche...



En la primera imagen, soy yo en la playa de Gijón: utilizando la estrategia "camuflaje", en el Muro deseando bajar y jugando con un "amiguito".

En la segunda: la playa de Llanes (Torímbia) y el resultado tras el "rebozado y baño".

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