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jueves, 17 de diciembre de 2015

La barrera del parking que me hizo llorar

Mientras estudiaba la carrera universitaria, tuve varios trabajos.

Uno de ellos fue ser teleoperadora de asistencia en carretera para un gran "club automovilístico" catalán.

Aquello era un nido de anécdotas, recuerdo pocas, pero hay algo de lo que no me olvido:

Era un día de mucho trabajo y tráfico. Debían ser las nueve de la mañana. Un lunes o un martes (tras un puente).
Me entró una llamada de un "socio" al que se le había averiado el coche dentro de un túnel de una vía rápida y principal. Mis padres viven cerca y la conozco.
Activé el aviso. Debían quedarse junto al coche y esperar a la grúa. El señor me pidió un taxi. Me explicó que su mujer tenía cáncer y que iban los dos ese día a hacer la primera sesión de radioterapia y estaban muy nerviosos.
Esa posibilidad no la tenía cubierta y el acceso estaba atascado, ningún taxi iba a poder llegar hasta ellos. Pregunté a mi coordinadora y me dijo que no, que le dijera que sentíamos mucho la situación, pero que era una prestación no cubierta. Le recomendé

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Los amigos no se roban

El viernes subía a mi aula cuando se acababa el recreo. Yo no tenía clase. Veía pasar las filas de 1º. Una niña de 6 años lloraba desconsolada. Le pregunté qué le pasaba. Señaló a otra y me dijo:
-Me está robando a los amigos.
La otra contestó:
-Los amigos no se roban.
Y siguió cogida del brazo de su nueva amiga. La primera lloró más fuerte.
La fila siguió y a mí me dió una pena terrible.

La infancia puede ser un lugar muy cruel. Eres feliz, pero tienes menos herramientas para enfrentarte a la vida. Las alegrías y las penas pueden ser más intensas y más incomprendidas por parte de los mayores.

Pero lo de los amigos, yo lo comprendo. Son tu universo, tu apoyo, tu diversión y compañía en el colegio. ¿Y si no están? ¿Qué pasará el día que miBebé vuelva a casa y me diga que su amiga ya no lo quiere ser? Será como el primer desengaño amoroso, habrá que pasarlo con respeto, pero será doloroso.

¿Alguien me puede dar su fórmula mágica?

Hay amistades incomprensibles y amigos que son leones...

lunes, 16 de junio de 2014

Cortar el frenillo sublingual a los lactantes

Ya hace más de un año que operaron a laBebé de su lengua pegada (submucoso o frenillo corto o tipo, según lo nombren), lo hizo el doctor Alberto Montaner en la Dexeus. Ya lo referí en otro post donde expliqué también mis experiencias con el sacaleches y la frustración lactante.

Estuvimos barajando diversas opciones: el doctor Luis Ruiz era el más conocido, además comparte consulta con el dr Carlos González (gurú de la lactancia y esas cosas), pero costaba alrededor de 400 euros y estaba en Gavà, llamé y fueron muy amables, incluso nos hubiesen atendido en sábado; el doctor Alberto Montaner

miércoles, 12 de febrero de 2014

La verdad de Núvol: técnicas de dominación mundial I (el desayuno)

El pasado 2 de julio empezó una serie de artículos que vienen a contradecir el estilo alegre-divertido que intenta tener este blog. El autor es Núvol y siempre están escritos desde el odio más sincero y honesto.

El desayuno es mi comida favorita del día (y la de miEsclava, pero este no es su blog). A esta hora es a la que me dan mi chuche de todos los días. Yo la tomo con interés y es lo único por lo que muestro un verdadero aprecio. 

Ese tentempié es el que me ayuda a pensar a diario en cómo lograré cambiar la situación y volver a ser el dueño y jefe de esta casa, después del edificio, la ciudad ¡y el mundo! Gatos planetarios ha llegado mi momento.


Ya expliqué mi antigua situación en otra entrada por lo que no voy a insisitir. Ahora ha mejorado un poco mi desgraciada vida y vuelvo a tener aperitivo gatuno cada mañana. ¿Cómo conseguirlo? Pues maullando, que la humana no es muy lista y se puede olvidar.

Lo importante es perseguirla desde que saca su pie de la cama. Maullar, mirar con desprecio, perseguir, maullar, dar una vuelta a su alrededor (sin tocar), maullar, seguirla hasta la cocina, maullar, subir a un mueble, alinearse con su cara, maullar, provocar contacto visual, maullar. Muy sencillo.

El problema es la hora. Entre semana hay un horario marcado por el contestador, pero ¿¿¿y los festivos??? De cachorro, usé mis encantos, pero ya estoy mayor para estas cosas. 

Cuando vivía laOdiosaPucca, la usaba a ella. La tenía entrenada, cada día a las ocho y media de la mañana, llevaba a cabo su famoso hocicocara que le suponía a ella un paseo y, a mí, comer (y librarme un rato de perro). Si alguna vez no funcionaba, yo aumentaba la apuesta, fastidiaba a la perra por casa para ver si ladraba, me perseguía o algo similar que solía acabar en catástrofe sobre la alfombra. ElqueNOsedejaARAÑAR enfadado y miEsclava madrugaba más por unos días. Molaba mi técnica, ¿verdad? 


"¿¿¿Y ahora??? Pobre Núvol, ¿cómo lo hace?" 

Tranquilos, pringados, soy una mente buena en técnicas de supervivencia. 

Lo intenté con plastaPeggy, pero no dio resultado, yo creo que no entiende mi idioma porque tampoco capta

domingo, 27 de octubre de 2013

¡Un año!

Ni el blog, ni laBebé cumplen un año. Aún queda para eso...


Hoy hace un año que vivo en Gijón.

El 19 de octubre de 2012 la Ginecóloga me dijo que debía coger baja y descansar.

El 22 de octubre lo hablé en el colegio, fui al médico de cabecera y me la dio.

El 23 ya no debía trabajar, pero fui.

El 24, también.

El 25 fue el primer día que ya no trabajé. Aquel día cené con mis amigos en un Japonés del centro de Barcelona para despedirnos.

El 26 llegó elPapádelaBebé para recogernos (a Pucca, suBebé en mi interior y a mí).

El 27 por la mañana cogimos el Aygo para venir.

Comimos en un Mc Donald's en Santander.

Hacía mucho frío.

Antes de llegar a Llanes, lloré. Por lo que dejaba atrás, por lo que iba a echar de menos.

lunes, 26 de agosto de 2013

La verdad de Núvol: ausencias

El pasado 2 de julio empezó una serie de artículos que vienen a contradecir el estilo alegre-divertido que intenta tener este blog. El autor es Núvol y siempre están escritos desde el odio más sincero y honesto.


MiEsclava llegó una noche muy cansada. Me dio de cenar. También venía una simpática pareja. 

ElqueNOsedejaARAÑAR llegó después con laBebé. 

Ella estaba triste. Salió un momento y volvió sola. Más triste...


Todos estaban serios. Al día siguiente se despertaron tarde, MiEsclava se había despertado de noche y había mirado el sofá vacío. 

Se sentó en la cocina con eliPadquealgundíaromperé. Escribió. Lloró y se volvió a acostar.


Por la mañana, me dio de desayunar más tarde de lo habitual.

Llamaba por teléfono y lloraba. Recogía y lloraba. Fueron a pasar el día fuera. 

Extrañamente, no me dieron de comer a las ocho en punto. Sino, cuando me acordé de pedirlo.

Miré mi arenero, extrañado fui a reclamar su limpieza. Entonces me di cuenta. Ausencia y calma.

Habían recogido sus cosas. El comedero, la cama, la alfombra, sus juguetes, las correas. 

MiEsclava seguía llorando a ratos.

Yo noté que nadie me perseguía. Nadie reclamaba comida para los dos. Nadie subía al sofá cuando los humanos duermen. 

LaPerra no está. Ahora no sé hacia quién canalizar mi odio. Intentaron ser más cariñosos conmigo, pero yo paso.

Noto su ausencia. Incluso, debo confesar, que la echo mucho de menos.



lunes, 22 de julio de 2013

Las noches en vela

Ahora mismo, vivimos en una paz calma aparente. LaBebédePucca tiene horarios/rutinas con cierta lógica y sus padres ya sabemos cómo subsistir.

La niña se despierta alrededor de las 8, desayuna y juega, aproximadamente, hasta las 9; entonces vuelve a dormirse hasta las 12. Salimos a pasear, duerme unos veinte minutos en la calle. Está en casa despierta hasta las 2 y media y su siguiente siesta dura hasta más allá de las cinco. Volvemos a la calle, a las ocho hay que estar en casa para baño y cuna. Con despertares irregulares nocturnos (más o menos una vez) seguimos hasta el día siguiente... ¡Y vuelta a empezar!

Esto es un poco rutinario, aburrido, monótono o estresante y agobiante (según se mire), pero estamos encantados porque seguimos una pauta desde hace unos tres meses.

Pero, ¿y el principio? No fue así, en absoluto. Nuestra niña dormía y lloraba sin orden ni concierto (día y noche). El cansancio y la desesperación llegaron a tal punto que elPapá y laMamá delaBebédePucca nos mirábamos con odio si la niña lloraba y no se podía dormir. Discutíamos si era mejor pasearla, cantarle o dejarla tranquila. Nada funcionaba... Hubo, incluso, algún abandono del lecho conyugal de madrugada por poder arañar unas horas de sueño.

¿Solución? Dividirnos la noche en dos turnos de 12 a 4 (para elPapá) y de 4 a 8 (para laMamá). En tu guardia debías hacerte cargo de la niña y, si lloraba, llevártela al salón para que el otro pudiera dormir. Después el vigilante se acababa durmiendo en el sofá con la churumbel y tan felices los dos...

Durante ese tiempo, nos veíamos poco y hablábamos menos. Éramos dos seres que se pasaban a un ser llorón y dormían o huían de la habitación a la menor oportunidad.

¡Cuánta tele vi de madrugada! El canal 24 horas de TVE, alguna serie si había suerte... Dormir en el sofá hasta que se acababa el turno o se hacía de día... Menos mal que duró poco tiempo y que se olvida rápido como todo lo malo de la maternidad y la crianza.

LaBebé en esa época (pequeña pero llorona)

En la imagen: laBebé en esa época (pequeña pero llorona).

jueves, 18 de julio de 2013

Y tú, ¿quién eres?

Cuando tienes un bebé, todo cambia a tu alrededor. Hasta entonces eres tú misma con tu barriga: feliz, bastante despreocupada, egoísta, hija, amiga, pareja, hermana...

Tras el parto, las cosas cambian. No de golpe, pero lo hacen. Yo me quedé en estado de shock con aquello llorón y que dependía de mí. Era imposible escaquearse. Nada te iba a salvar de aquella responsabilidad... Pero cambias, ella se hace lo más importante y tú te vuelves más secundario.


Antes de eso, pasas una etapa de "Y tú, ¿quién eres?" 

Eso es lo que piensas al verte en el espejo gorda, ojerosa, despeinada... Vamos, ¡un primor! También, de vez en cuando, te cruzas por el pasillo con un ser parecido pero en versión masculina. Él huye por las mañanas y vuelve al anochecer, te planteas si no es compatible con la luz...

Tu pareja deja de serlo para pasar a ser elPapáde. La relación cambia. Los primeros días no quería separarme de él, me sentía desvalida y vulnerable. Al irme a Barcelona a presentar a la niña a mi familia, lloré por separarme de él. Por primera vez en los muchos años de amor en la distancia, lloré por no querer separarme. Después vino una etapa más dura, de vuelta a Gijón, con mucho trabajo y muchos llantos (míos y de la niña). Como él me dijo, nos estábamos convirtiendo "en dos cuidadores de laBebé que se la pasaban por turnos". Como no duermes, no hay intimidad; como comes en un suspiro, no hay conversación. Es una etapa peligrosa que hay que tener cuidado por pasar rápidamente e intentar reconvertir la relación a algo bueno.

Nosotros dejamos a la niña en alguna ocasión para ir a comer o cenar; cuesta separarse de ella, pero es imprescindible volver a sentirse uno mismo y dos como pareja por un ratito.

La otra gran transformación es una misma. No es fácil. Al menos no lo es para mí. Dejar de ser lo que era para pasar a ser otra cosa. Intento no hacerlo de forma agresiva, quiero irme sintiendo cómoda en la nueva situación. Ahí voy... La Matrona de la Preparación al Parto nos dijo que había tres grandes crisis en la vida de una mujer: la adolescencia, la maternidad y la menopausia. ¡Ahí vamos!


También lo sufren los amigos: ya no te concentras. Hablas por teléfono y ella llora. Pasean contigo, una bebé babosa (y una perra feliz posiblemente). Hablas de biberones y pañales; ellos de juergas y trabajo. No ves pelis, no ves series, no lees libres. ¿De qué hablar? Del cariño que os guardáis de antes... ¡Amigos! Gracias por aguantarme.

En la imagen: elPapá y yo de viaje de novios en la puerta del Serengeti.



martes, 4 de junio de 2013

Cólicos, oh my godness!!!

LaBebédePucca tuvo cólicos: muchos. Empezaron alrededor de las dos semanas y terminaron hacia los tres meses (ese intervalo fue durísimo).

Según la Wikipedia: La definición más extendida de los cólicos del lactante los describe como episodios de llanto intenso y vigoroso al menos 3 horas al día, 3 días a la semana durante al menos tres semanas en un bebé sano y bien alimentado.

Pues eso, llanto intenso y prolongado, sin consuelo. Lo bueno es que después se olvida, pero durante el momento se hace MUY cuesta arriba. 

Nuestros primeros cólicos llegaron de 11 a 2 de la noche/madrugada en ese caos que fueron nuestras primeras semanas familiares. ElPapádelaBebédePucca y yo nos turnábamos para aguantar como podíamos.

Después se fueron haciendo más madrugadores y llegamos a tener cólicos a mediodía o desde la mañana. Yo me planteé el abandono familiar y el exilio en alguna clínica de desintoxicación de llantos.

Sólo comentaré que Pucca, al principio, al oírla llorar, llegaba corriendo a su cuna; cuando empezaron los cólicos, se metía en su cama, se enroscaba y no se tapaba las orejas con las patas porque no sabe. Los chillidos llegaban a niveles antinaturales.

A mí me daba mucha pena laBebédePucca porque no me quiero imaginar, como adulto, que te duela todos los días la barriga, todos los días, de forma intensa, varias veces al día y que no sepas cuándo va a parar o si lo va a hacer...



Hay consejos para aliviarlos, pusimos en práctica todos de los que tuvimos conocimiento:

  1. Masajes: ahora están muy de moda para prevenirlos y yo los hice, todos los días, con fe y convencimiento. No sé si sirvió para mucho. Ella lloraba y yo, a ratos, también.
  2. Biberones: desde que empezamos con la lactancia diferida. No sé qué hacen de especial, pero siempre compramos la tetina anticólicos.
  3. Leche materna: me dijeron que le podía sentar mal la proteína de vaca que le llegaba a través mío, dejé de tomar leche de vaca; probé la leche sin lactosa; quise pasar a la leche de soja, pero dicen que puede inhibir la producción materna; tomé leche de avena. Dejé de tomar espárragos, cebolla, judías y una gran parte de la lista de alimentos que recomiendan que dejes.
  4. Blevit digest: lo compré en la farmacia y no sirvió para nada, lo tomaba con asco. Ahí sigue, en su bote, esperando tiempor mejores.
  5. Posiciones para aliviar al bebé: funcionaban, a ratitos, así que... De lo mejor, en nuestro caso. La escogida fue hacia abajo.
  6. Reuteri: la pediatra nos lo recomendó, otra dijo que no servía para nada. Yo lo compré, según leí después ayuda a la flora intestinal. No nos ayudó.
  7. Leche artificial: mi madre compró la Blemil plus AC y parecía que la calmaba. Aunque más que leche, parecía cemento armado por su densidad. Me leí sus instrucciones más de diez veces por miedo a estar haciendo mal los biberones. Fue de lo que mejor le fue y esto, y mi cansancio, hizo que fuera abandonando la lactancia materna diferida. eso sí, a 30 euros la lata, barato no es...
  8. Colikind: mi amigo del alma. ElPapádelaBebé lo miró con recelo, pero algo creemos que funcionó. Hay que darlo veinte minutos antes de la toma, un poco complicado adivinar cuándo será si alimentas a demanda.
  9. Bañera: leí sobre la Tummytub y hablaban bien, así que (primero y a lo salvaje) probamos a bañarla en un cubo, a ver cómo se sentía, fue bien. Finalmente, compramos una bañera semejante por Amazon que era más barata y tenía la parte de arriba más ancha para poder maniobrar mejor.
Y, sí, cantamos mucho. Dimos muchos paseos. Iba en la mochila. Dormía sobre nosotros o a nuestro lado. Hicimos todo lo que pudimos y supimos como padres primerizos.

Al final, un día, se fueron como vinieron, sin avisar...

A veces, venía Pucca y le daba golpes suaves con el hocico o le intentaba lamer los pies, tampoco funcionó, pero era tierno.

Se nos han olvidado mucho, ¡qué bien! La crianza de un bebé es tan intensa que no se recuerda lo anterior, sólo se es consciente de lo que se está haciendo en ese momento...

Aprendí que una madre es capaz de hacer lo que sea para aliviar el dolor de su hijo. Si me hubiesen dicho que hacer el pino-puente todos los días durante dos horas, la aliviaría, lo habría hecho.

Un grupo de madres intentando aliviar los cólicos de su bebé lactante




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