miércoles, 6 de septiembre de 2017

Manel encerrado en el coche (obra teatral)

Casa de playa. Muchos familiares. Hora de la siesta tardía.

MADRE: Deberíamos ir a comprar a Mercadona para la barbacoa que hemos organizado mañana.
PADRE: De acuerdo. ¿Nos llevamos a los niños?
MADRE: Sí, a los mayores.
HIJA MAYOR: Tengo pis. (Madre e hija salen de escena. Se funde a negro).

Saliendo de casa.

PADRE: ¿Vamos?
MADRE: Sí, ¿y Manel?
PADRE: En el coche. (Oye un ruido y corre).

El coche está cerrado, los tres personajes están alrededor. Dentro se ve algo.

PADRE: He arrancado para poner el aire y Manel ha cerrado por dentro.
MADRE: ¿Qué hacemos?
PADRE: Esperar a que abra. Sonríe mucho para que no se ponga nervioso.

Pasan los minutos. Pese a las indicaciones, el niño no abre. No entiende qué debe hacer. Llega una niña de la playa.

SOBRINA: ¿Qué hacéis?
MADRE: Disimula. Manel está encerrado con las llaves dentro del coche. No sabe abrir. No se lo hemos dicho ni a la Àvia, ni al abuelo.
PADRE: Manel, ¡dale al botón!
SOBRINA: ¡La palanca de la puerta! (El niño saluda desde dentro. Intenta entender qué le dicen. Tira los brazos hacia sus padres).
MADRE: Hay que romper el cristal.
PADRE: (Coge un martillo) Mantenedlo lejos de la ventana. (Golpea por el lado del copilato. No consigue romper).
HIJA MAYOR: (Llorando) ¡No rompáis el coche!
MADRE: Llamo al seguro. (Se aleja a llamar por teléfono. Salen unos vecinos. Charlan con ella. Aparece la Àvia. No se oye lo que dice y no habla, pero su descontento y nerviosismo es patente).
PADRE: Manel, ¡el botón!
MADRE: Dicen del seguro que ahora viene alguien, pero voy a llamar a emergencias por si no pueden abrir.

El personaje de dentro alterna estas dos posiciones: encantado divertido, cansado aburrido.

Los primeros en llegar son dos policías locales. La madre habla por teléfono.

MADRE: Dice el de la grúa que él cree que sí puede abrir el coche.
POLICÍA 1: (Tocando la ventana) El coche está frío, no está pasando calor.
PADRE: Sí. el aire está puesto.

El niño del interior se acerca a saludar a los policías con mucho interés. De repente, apaga el contacto del coche.

POLICÍA 2: Anulo los bomberos por ahora. (Habla por la radio).

Se oye un sonido. El padre y el policía 1 se abalanzan hacia las puertas. El niño ha tocado el botón y ha abierto las puertas. Lo sacan. El padre lo coge en brazos y coge las llaves del contacto.

PADRE: (A la madre) Lu, ¡ya está! Ha abierto él.

Ella corre a abrazar al niño. Él corre a jugar despreocupado.

MADRE: Llamo para anular la grúa.

La policía pide unos datos y se despide. Han pasado 50 minutos desde la primera conversación. El niño intenta colarse en casa de un vecino. 

Cae el telón.

FIN


miércoles, 30 de agosto de 2017

·El colchón de septiembre

He pasado el último mes y medio fuera de casa. De vacaciones. En Altafulla con mis padres y en Gijón con mi suegra. He dormido en diversos y variados colchones. Algunas noches, en varias camas. Y yo echaba de menos mi colchón.

El domingo volvimos a Madrid y ayer me estiré sobre él y pensé en que ya hacía nueve años que lo tenía. (¿Cuánto dura un colchón?) Me lo regalaron mis padres cuando me fui a vivir al Raval en el año 2008 sola a un piso sin muebles: colchón, nevera y sofá. Ése fue el mínimo que decidí que necesitaba para vivir. Ya me había independizado dos años antes, al entrar de interina, compartí piso dos cursos con dos compañeros. Mis padres no estaban muy de acuerdo y ayer me volvía a acordar de la sensación de acostarme en otra casa el 13 de octube de 2006 y pensar que yo ya no vivía con mis padres. Tuve algo de miedo en ese instante, pero decidí ser valiente.

Bueno, pues volvamos a lo que iba:

Fajito ya ve llegar septiembre
El 1 de septiembre ya trabajaré en Madrid. Un destino definitivo nuevo. Y hará 11 meses que no trabajo. Me dieron "Riesgo en el embarazo" por no ser inmune a la Rubéola (pese a estar vacunada). Y después pedí una excedencia para no tener que volver a Gijón sin familia.
.
Ese mismo día Hijo3 y Fajito empezarán en la Escuela Infantil madrileña. Pero Adrià estará de adaptación y LaBebé no tendrá colegio hasta el día 8; por eso el 31 de agosto llega mi madre a ayudarnos con lo que nos queda por delante. Estará poco más de una semana, pero sí coincidirá con mi cumpleaños y el de Manel. Me gusta pasar el día con ella o verla un rato. Es un día de las dos. Pero no pasaba desde el 2012 cuando yo cumplía 31 y fui a pasar el día a Altafulla con mis padres y sobrinos. Yo estaba embarazada de Carmen y empezaba a trabajar en mi primera plaza definitiva.

Estoy nostálgica, será la depresión postvacacional o el miedo escénico a lo que se nos viene encima...

El que se adapta

A la que le quedan más vacaciones

martes, 4 de julio de 2017

El paso de cuna a cama de Fajito (first round)

Los meses van pasando y el medio año de Hijo3 coincidió con la ola de calor. Él ya empieza a estar grandecito para seguir durmiendo en la minicuna; además allí dentro no circula mucho el aure y todos los días se despertaba muy sudado. 

Así que, tomamos una decisión: había que pasarle a la cuna grande donde ya dormía alguna siesta y estaba encantado porque tenía más espacio y algo de brisa. El inconveniente es que Fajito seguía durmiendo en la cuna pero yo lo vi claro: lo pasamos a la cama.

Él es de buen dormir:

El arte del dormir

Y, por ello, yo supuse que sería facilísimo. 21 meses de dormirse en cualquier lugar y circunstancia dan mucha experiencia.

Junto a la cuna, está la cama de invitados que se abre en versión doble y allí él dormiría estupendamente. La abrimos, colocamos a Adrià en la cuna y acostamos a Manel. Al primer intento, el mediano despertó al pequeño tirándole objetos dentro de la cuna.

Nuestra siguiente estrategia fue dormir con él, yo me acostaba a su lado. Saltaba por encima de mí y se iba. Acababa durmiéndose en el sofá de aburrimiento.

También hemos dormido a Manel en su cuna y lo desplazamos ya dormido a la cama; al mismo tiempo, está la cuna de viaje desplegada en el dormitorio de matrimonio y, entonces, lo movemos también a la otra cuna. Incluso llevamos dos noches con el inicio inverso: es Manel quien se duerme en la cuna de viaje y se lo mueve desde allí a la cama antes de acostarnos los adultos.

Después, elPapá o yo dormimos junto a ellos en una habitación-trinchera llena de objetos inverosímiles para saltar a calmar al que se despierte para que el otro no le imite.

Anoche, pensé que le haría la misma rutina que a Carmen: cuento antes de dormir y biberón. Ella se durmió estupendamente, él pareció quedarse en la cama de mayor, pero pasados unos minutos apareció por el salón con un cuento bajo el brazo gritando "¡Nana!" (Rana, hay que quererle y entenderle). Volvió a la cuna de viaje con el cuento y un disgusto.

Una vez se ve encerrado en esos habitáculos con barrotes, se estira y se duerme sin queja. Lo que no entiende es lo de dormir en la cama. 

Antes de acostarme ayer, lo llevé a la cama de mayores y he dormido a su lado. Esta noche ha recorrido los 160 centímetros que separan su lado del borde, me ha pasado por encima y se ha caído de la cama. 

Es la obra la que va pidiendo el material me ha dicho mi madre esta mañana, cuando le explicaba mi reflexión sobre que nos ha vencido.. Quiere decir que aún no es el momento para que él duerma en cama, que puede que sí dentro de una semana o seis meses, pero ahora no. 


¿Y Adrià? Pues no puede volver a a minicuna porque está estrecho y ya está guardada, así que vivirá en la vacacional cuna de viaje a los pies de la cama de sus padres.

Minicuna vs cuna grande


Seguiremos informando. ¿Algún consejo?

martes, 13 de junio de 2017

Seis meses contigo

Te miro dormir. Hoy cumples seis meses.



Medio año para mostrarnos tu dulzura y demostrarnos que podíamos hacerlo.

Ha habido​ momentos duros, no lo voy a negar: no me he ahogado, pero he sentido el agua al cuello muchas tardes. Llorabas y costaba establecer una rutina.

Tú nos marcabas los ritmos a tus hermanos y a mí. Lo poco que te hemos dejado, porque no has tenido tregua para ser un recién nacido. Llegaste en la vorágine navideña y has ido creciendo en un invierno con mucho parque y pocos paseos.

Sin saberlo, has sido un punto de inflexión vital, nos has permitido tener una nueva vida y sus oportunidades. También me he regalado más tiempo contigo, para aprender a vivir con calma y coger la realidad con más ganas.

Cuando todavía tenías dos meses, me di cuenta que eras una incógnita. No sabía cómo iba a ser tu carácter. Ahora te voy adivinando sensible, cariñoso y simpático. Como todos los bebés, supongo, pero tú eres el mío.

Tienes los ojos más claros que nosotros y el pelo más rubio, pero tienes hoyuelos como Manel y te pareces a Carmen a tu edad.

Tienes la nariz del abuelo y la cabeza de Papá, a ver qué pasa con tus orejas...

Perdónanos porque siempre tenemos prisa (incluso en casa), aunque te prometo que te dejaremos crecer despacio y a tu ritmo.

¿Sabes en qué tienes mucha suerte? En que tus hermanos te adoran, cuidan y divierten.


Ahora te despiertas porque te he dado un beso.


Vamos a por el día. Muchas gracias por venir a hacernos familia numerosa.


lunes, 12 de junio de 2017

San Isidro y los chulapos asturcatalanes


Érase una vez una familia compuesta por un asturiano de abuelo catalán y una catalana de padre andaluz y abuelo extremeño.

Tenían tres hijos y vivían en Madrid (tierra de nadie y de todos). Se iban adaptando y elPapá hablaba mucho de inculturarse y adoptar las costumbres y tradiciones del lugar de residencia.

Pues se iba acercando el 15 de mayo (festividad de San Isidro en ésta/nuestra ciudad) y el jueves anterior al puente, laMamá recibió un mensaje en el grupo de WhatsApp de las mamás de laMayor recordándole que al día siguiente los niños irían vestidos de chulapo/a a la escuela.

Ella no sabía nada de eso, ni dónde encontrar el traje disfraz con tan poco tiempo. Las mamás le enviaron ideas de inspiración:

La inspiración bromista de las mamis

 Ella llamó a elPapá y él contestó:

- ¡Ah sí! Y Manel, también.

Allí, la pobre mujer palideció, pero una amable mamá del grupo de WhatsApp le hizo saber que en el chino, que hay donde la rotonda del Carrefour, tenían.

Aquella tarde recogió a la niña y esperó la llegada de elPapá (que pretendía escaquearse de la expedición), pero ella fue más fuerte y toda la familia numerosa emprendió la búsqueda. Se compró lo necesario y la oriental que regentaba el local les dio caramelos para que se fuesen y Fajito dejara de ir en patinete por los pasillos mientras movía objetos inverosímiles o juguetes diversos.

La inculturación se produjo. Los niños llevaron el atuendo adecuado y participaron en las actividades propuestas en sus colegios. El vestido de la mayor era largo y lo arrastraba, pero nada puede ser perfecto.

Ella, probándose el traje

Ese precioso fin de semana, la familia se lanzó a la calle a hacer cosas típicas como ir a Ikea, hacer un picnic (no en la Pradera) donde había pintacaras y actividades deportivas, o decorar una baldosa para bailar el chotis.

Pintacaras, baldosa, patinete y picnic

Chulapo colaborador, que comparte, va en correpasillos, juega y pasa de su madre

El balance​ de su primer patrón fue inmejorable, especialmente porqué los trajes se compraron crecederos y el próximo curso no tendrán ese susto.

Y, colorín colorado, 
este cuento se ha acabado.

Si madrileño te quieres sentir,
de Pichi te tendrás que vestir.
Un chotis bailarás
y en cualquier prado comerás.

lunes, 5 de junio de 2017

5, 10 y 15 años

Me​ tengo que comprar un coche.  Como no queremos gastar mucho, hemos emprendido la búsqueda de la ganga.

El 1 de septiembre trabajaré en un colegio al que no se llega en transporte público (urbanización nueva de población al sur de Madrid).

Nos han ofrecido un coche del 2002. 15 años de motor, carrocería y ruedas. 

Es casi poético y cierra el círculo:

  • 15: Yo hace quince años, decidí que dejaba Filología hispánica para empezar Magisterio. Hice la carrera de Maestra de Primaria y estuve un curso de interina.

Como la vida son casualidades, mi hermana mayor me avisó que estaba convocada el 10 de septiembre a nomenaments, ella había ido al Departament a hacer unos papeles (es profe) y lo vio. No lo habían publicado en Internet porque estaban en el caos de implantación de la sisena hora que dio la oportunidad a miles de maestros de entrar en la rueda pública.

Llegué tarde y un poco nerviosa, me enteré de poco. Te daban una lista con centros y sustituciones, después​ iban llamando por número y la gente escogía qué quería. Quedó un centro (una escuela de adultos que no era obligatorio coger) y varias personas renunciaron. Preguntaron si alguien lo quería. 

-Yo -contesté en voz alta y me levanté. Alguien dijo que también quería después, pero ya era demasiado tarde y yo tenía un número algo mejor.

Era para 15 días y me quedé todo el curso. Aquel funcionario ya había faltado medio curso anterior y supe que también faltaba al siguiente.

Al mismo tiempo, mis tres amigas de la universidad también habían conseguido trabajo y se rumoreaba que se convocarían oposiciones: muchas plazas. Una me llamó para decirme que se iban a apuntar a una academia de opos. Me daba mucha pereza y era los viernes (cuando yo solía viajar hacia Gijón), pero accedí. Nos apuntamos tres de cuatro.

La preparadora era muy mala y los temas no estaban bien redactados, pero todo era nuevo y ya nos iba sirviendo.

  • 10: Se convocaron 2000 plazas para Primaria. Un mes antes del examen se supo que había 4000 personas inscritas. "Yo contra uno sí puedo" me dije. Y me puse a estudiar. Preparé una unidad didáctica para matemáticas de segundo de Primaria basándome en lo que les daba a mis alumnas de alfabetización.


Me encerré un mes: mañana, tarde y noche. Trabajaba, nadaba, estudiaba, me desplazaba en bicicleta y seguía estudiando. Jamás lo había hecho tan bien.

Dos días antes del examen, llamé a mi madre y estaban en Urgencias. La Yaya estaba mala. Fui esa noche y pasé la mañana siguiente, junto al Yayo en la sala de espera. Llovía y yo me llevé mis temas, pero no los leí.

El 23 de junio quedé con una de las de la Uni para ir juntas. Llegamos casi una hora antes y repasamos. Eran 28 temas y me había estudiado 21. Saldrían 4 bolas y yo debía escribir uno: nada más.

Los tres primeros que salieron fueron de los que no me sabía. La cuarta bola, sí. El tema 28, sobre las inferencias en el aprendizaje de dos lenguas al mismo tiempo (catalán y castellano). Me encantaba ese tema. Me lucí.

Salí muy contenta. Llamé a mi novio (elPapá) y a mí madre enseguida para saber de la Yaya y de mi hermana mayor (que se presentaba por Historia).

Aprobé. Saqué un 7, que se convirtió en menos nota por mi poca antigüedad, pero ya era funcionaria. Mi hermana un ocho y medio y obtuvo su plaza. Las dos de la Uni, también.

Este verano hará 10 años. Una década.

De viaje por Italia (yo), salieron publicados los centros a los que habíamos sido asignados. Me tocó Barcelona. Un centro en Nou Barris que no sabía ni ubicar. Fuimos a verlo en agosto al volver. Me pareció horrible.

"Pintan graffitis, ¡qué bien!" Me animaba Pedro.

También quedaba a desmano de todo y me compré un coche para llegar: mi Aygo.

5: Aquel colegio se convirtió en un referente para mí. Pasé allí cinco cursos. Tres en comisión de servicios. Fui muy feliz y aprendí muchísimo. Allí me convertí en una parte muy grande de la maestra que soy.

Hace cinco años que ya no trabajo allí, pero lo he seguido sintiendo muy mío. He trabajado en otros sitios muy a gusto y me he seguido completando.

Así que 15 años del cambio, 10 de aprobar la oposición y ya hace 5 años que dejé el colegio en el que me hice Maestra.

Me quedan otros 5, 10, 15, muchos más años de aventuras. ¡A por ello que yo puedo!

¿Dónde estábais hace quince, diez o cinco años? ¿Dónde os veis en los siguientes?


Por cierto: Si tenéis un coche ganga me interesa.
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